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Levantarse de una caída cuando somos mayores

28/07/2020

Cuando nos hacemos mayores aumentamos el riesgo de caernos por diferentes motivos pero a la vez es mucho más complicado dada la disminución de la función muscular, de levantarnos.

Si una persona no puede levantarse del suelo tras una caída y permanece un tiempo prolongado en el suelo, aumentan los riesgos de padecer complicaciones como la formación o empeoramiento de úlceras, deshidratación, hipotermia, neumonía e incluso la muerte.

A todo ello hay que añadir el sentimiento de impotencia y desamparo que siente durante todo el tiempo que permanece en el suelo. Esto hace que la persona desarrolle miedo a una futura caída, hecho que la lleva a reducir de forma importante su actividad habitual perjudicando su envejecimiento activo, pieza clave para su bienestar y calidad de vida.

Desde las administraciones se trabaja en medidas orientadas a la prevención de la caída a través del control de los factores externos e internos pero también es relevante tratar qué pasa una vez se ha producido la caída. Hay una necesidad básica de acortar los tiempos de permanencia en el suelo al máximo con el objetivo de minimizar las complicaciones. Desde la Generalitat facilitan un protocolo de prevención que os recomendamos.

Desde Sepes trabajamos activamente para prevenir las caídas con nuestros usuarios pero también es importante enseñarles cómo levantarse en caso de haber sufrido una. Trabajando en un protocolo de actuación hemos dado con un artículo de Geriatricarea en el cuál se presentaba un procedimiento sobre caídas aplicado en el Centro de día de Beriáin. En él, cada participante simula una caída y se levanta por sus propios medios. Este ejercicio tuvo unos resultados muy positivos, pues la segunda vez que se realizó, las personas usuarias tardaron menos tiempo en levantarse que la primera, mostrándose además más satisfechos y confiados al finalizar el taller.

Cómo levantarse tras una caída sin ayuda de otra persona

En este caso la persona es capaz de levantarse sola o apoyándose en alguna silla o inmueble para impulsarse y ponerse de pie. Es importante explicarles de manera sencilla y clara la maniobra de levantarse del suelo. Por ello, se presenta dividida en sencillos pasos:

  • En primer lugar, desde la posición que haya quedado tras la caída, la persona mayor debe buscar la posición lateral de seguridad (PLS).
  • Desde esta postura, colocarse en decúbito prono progresivamente (bocabajo con la cabeza ladeada)
  • A continuación, elevar el pecho levantando los brazos. Si este paso cuesta, apoyarse sobre los codos.
  • Se continúa flexionando rodillas una a una hasta completar la posición cuadrúpeda. Este último paso puede realizarse previamente al anterior si resulta más fácil para la persona.
  • Lo siguiente sería andar a gatas buscando un punto de apoyo para las manos, como por ejemplo una silla.
  • Una vez apoyada, se flexiona la pierna más fuerte para impulsarse.

 

Cómo levantarse con ayuda de una persona

Es muy importante saber valorar si la caída es severa o leve en función de la característica de la caída, la intensidad del dolor, si la espalda o el cuello están afectados… El acompañante deberá estimar si levantar al adulto mayor o llamar a los servicios de emergencia. Ante cualquier duda y tras una caída, se recomienda que sea atendido por un profesional sanitario.

En los casos en que la caída no sea compleja, se pasaría a realizar los siguientes pasos para ponerse en pie:

  1. A la persona mayor se le ayuda a colocarse en posición cuadrúpeda.
  2. Acercar una silla para que apoye sus manos
  3. Poner el pie de la pierna más fuerte apoyado en el suelo para impulsarse
  4. Colocar otra silla detrás para que cuando se incorpore pueda sentarse y descansar.

Si el paciente no es capaz de realizar solo estos pasos, se le puede levantar directamente. En este caso es necesario que la persona esté sentada en el suelo, con pies juntos y rodillas flexionadas contra el pecho. Debe poner sus manos cruzadas tocando los hombros contrarios. De esta manera conseguimos crear un bloque.

Entonces, la persona que levanta debe bloquear los pies de la persona mayor con sus pies para evitar que se resbale durante el movimiento de ponerse de pie.

A la hora de levantarle, las manos de la ayudante pasan por debajo de la zona axilar de la persona mayor, apoyándolas en su espalda para empujar el movimiento hacia arriba.

Importante prestar especial atención a no tirar de las manos al levantar a la persona para evitar daños en las extremidades superiores.

Cómo levantarse con ayuda de 2 personas

En este caso, un ayudante se coloca por detrás de la persona mayor y el otro por delante.

La persona mayor se mantiene sentada en el suelo, y se mantiene como en la anterior posición, tipo bloque. La persona que esta delante bloquea los pies de la persona mayor, evitando que se deslicen durante el levantamiento, y le coge de las manos como punto de apoyo. Importante que los brazos de la persona mayor estén flexionados para evitar daños en las extremidades superiores.

La persona que ayuda desde detrás se coloca de cuclillas empujando verticalmente desde la zona axilar en coordinación con su compañero.

Esta técnica se recomienda en el caso de caídas de personas con mucho peso.

De manera complementaria, es recomendable, para minimizar el tiempo de permanencia en el suelo, convivir con los sistemas de llamada de alarma como el servicio telefónico de emergencia o “medallón”, cada vez más extendidos y eficaces.

Indispensable, la pedagogía

Del estudio realizado en el centro de día de Beriáin, destaca la necesidad de realizar talleres de formación de cómo levantarse tras una caída en los distintos centros geriátricos, tanto para  los residentes como para las familias. El principal objetivo es minimizar las consecuencias de las caídas tanto físicas como psicológicas. El beneficio también va más allá, disminuyendo el miedo a las caídas por parte del adulto mayor al sentirse más seguro y con mayor confianza en caso de que sucediese. También para las familias supone una tranquilidad saber cómo actuar adecuadamente ante una circunstancia más que probable en la tercera edad.

Asimismo, se recomienda la práctica del ejercicio físico, especialmente los ejercicios específicos de musculación y de coordinación y equilibrio, ya que disminuyen la probabilidad de caídas y sus consecuencias negativas como son las fracturas óseas. Además, favorecen que puedan levantarse del suelo por sus propios medios, minimizando así el tiempo de permanencia.

Desde Sepes nos ponemos a disposición de los usuarios y familiares para cualquier duda que puedan tener o bien para ampliar información.

Font: Geriatricarea

Posted in Personas mayores by proment

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