Solicite presupuesto

Contacte con nosotros, un equipo de profesionales le espera. Nos desplazamos donde nos necesite.


Solicite presupuesto

Novedades en el tratamiento de la demencia para mejorar la calidad de vida de los pacientes

08/06/2020

Una de las patologías más comunes en los usuarios de Sepes son las diferentes enfermedades asociadas a la demencia. Las personas que las padecen son de las más vulnerables en su cuidado a la vez que suelen ser derivadas a residencias con mayor frecuencia.

Enfermedades que comportan la demencia

La demencia es un conjunto de síntomas que pueden ser causados por diferentes enfermedades o bien por el avance de la edad, para ello es necesario que un especialista analice la información para establecer un diagnóstico correcto.
Las demencias más habituales son las que provienen de enfermedades como por ejemplo el Alzheimer. Es la demencia más común entre las personas mayores. Puede comenzar mucho antes de que se detecten los síntomas, su evolución es lenta pero progresiva e irreversible y no se conoce la causa que origina el deterioro.

La demencia por cuerpos de Lewy es la segunda demencia más común de las demencias progresivas. Se produce por la formación de depósitos de proteínas en las neuronas, llamadas cuerpos de Lewy. Estas causan un deterioro cognitivo progresivo, similar al alzheimer, lentitud de movimientos, rigidez articular y a veces temblor, rasgos psicóticos, como las alucinaciones visuales, y fluctuaciones del estado cognitivo que afectan especialmente a la atención y concentración. Las fluctuaciones es uno de los rasgos destacables de esta demencia.

Los trastornos cerebrovasculares son el origen de la demencia vascular. Suele producirse en personas de edad avanzada y con antecedentes de ictus. Inicialmente, se presenta de manera brusca, después los síntomas no aparecen de manera progresiva sino en pasos, de forma escalonada. Su evolución es imprevisible, puede mantenerse estable durante temporadas largas y producirse un deterioro de las funciones cognitivas debido a un nuevo episodio vascular.

La enfermedad de Parkinson es un trastorno neuronal degenerativo que evoluciona de forma lenta y afecta al sistema nervioso central. Su manifestación más característica son los temblores incontrolados y movimientos lentos. El deterioro cognitivo produce una demencia que afecta fundamentalmente a la atención y se puede asociar a rasgos de comportamiento como apatía, cambios de humor, delirios, alucinaciones, somnolencia diurna excesiva y alteraciones del sueño.

Existen también otras enfermedades que acaban provocado sintomatología de demencia como las enfermedades categorizadas de raras como la enfermedad de Creutzfeldt-Jakob o también la enfermedad de Huntington.

Los datos

Según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OECD), España es el tercer país del mundo con más casos de demencia, solo precedido por Francia e Italia. Los números hablan por sí solos: cerca de 700.000 mayores de 40 años padecen alzheimer en España, una de las formas de demencia más comunes, y se estima que en 30 años este número supere los dos millones.

La demencia es uno de los síndromes geriátricos que más preocupan al conjunto de la sociedad en general. En nuestro país, una de cada cuatro personas de más de noventa años padece esta enfermedad, una cifra que se prevé aumentará en los próximos años debido, principalmente, al incremento de la esperanza de vida de la población.

Estas impactantes cifras del Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social han convertido la demencia en uno de los principales problemas entre las personas de avanzada edad. Por ello, la investigación y el estudio sobre los tratamientos para mitigar o minimizar los efectos de esta enfermedad se ha potenciado enormemente en los últimos años.

Nuevos tratamientos para conseguir mejores resultados

Las terapias, basadas en su mayoría hasta el momento en la utilización de psicofármacos con el fin de controlar conductas inadecuadas, han dado paso a nuevos modelos y tratamientos, con la racionalización de estos medicamentos como punto de partida para mejorar la calidad de vida de los pacientes.

En la actualidad, se ha demostrado que, para el manejo de la patología, el uso de terapias no farmacológicas y hacer un uso racional y adecuado de los psicofármacos mejora exponencialmente el nivel de vida de las personas mayores, aumentando su sociabilización y participación en actividades que reducen el impacto negativo de la enfermedad en su día a día. Esta fue una de las principales conclusiones que se extraen del estudio realizado por el Dartmouth Institute for Health Policy and Clinical Practice, de la Universidad de Dartmouth, y Sanitas Mayores, en el que participaron 1.600 residentes de 45 centros a los que, tras analizar individualmente cada uno de los casos, se les redujo la administración de psicofármacos.

Los resultados han sido evidentes y abren nuevas puertas en la investigación de tratamientos. El estudio reflejó de manera rápida en los pacientes grandes mejoras, mostrándose más sociables y proactivos a participar en numerosas actividades de terapias no farmacológicas.

Estas terapias se basan en el uso de agentes primarios no químicos, que inciden de manera positiva en el estado anímico de los mayores. Existen diversos tipos, pero actualmente las más extendidas son la terapia con música, la terapia asistida con animales o el acompañamiento terapéutico, que mejoran capacidades cognitivas y aumentan el bienestar emocional de la persona con demencia.

Los beneficios de las terapias alternativas

Otro de los beneficios reflejados en el estudio fue la reducción en el número de caídas sufridas debidas a las alteraciones provocadas por los psicofármacos. Un resultado muy positivo dado que las caídas en personas mayores constituyen uno de los síndromes geriátricos más extendidos.

La racionalización de psicofármacos y sujeciones químicas en pacientes con demencia, especialmente el control del uso de benzodiacepinas y antipsicóticos, ha demostrado su efectividad. Teniendo en cuenta que estos medicamentos son los más utilizados en España para evitar alteraciones conductuales en los pacientes, es imprescindible plantear una nueva situación y dar paso a nuevas formas de tratamiento.

Nuestros mayores son parte imprescindible de la sociedad y merecen recibir el mejor trato posible. El avance en la investigación y desarrollo de terapias para combatir los efectos de la demencia debe ser una prioridad.

En Sepes sabemos lo complicado que es tratar a personas con estas patologías y valoramos muy positivamente la implementación de terapias alternativas que mejoran su calidad de vida ya que les permiten ser ellos mismos sin bloquear sus voluntades.

Si tienen interés en saber más sobre el acompañamiento que Sepes puede ofrecer a personas con este tipo de patologías, pueden contactar con nuestro equipo de profesionales.

Posted in Blog, Noticias by proment

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies